Boletín Homeopático


MARZO 2017

Gelsemium sempervivens.
Por el Dr. Gilberto Quintero Ramírez

  Los síntomas únicos, key notes, se indican con un asterisco*.
Gelsemium es un medicamento que todos los homeópatas empleamos con suma frecuencia, sobre todo en trastornos físicos o emocionales a consecuencia de malas noticias así como en estados agudos de anticipación donde se presentan síntomas físicos a consecuencia, como temblores y diarrea, especialmente antes de un examen o evento estresante. Y aunque se emplea, asimismo, en estados crónicos que cursan con temblores y cefaleas, sobre todo occipitales, este remedio suele estar subutilizado debido a que su rango de acción abarca un sinnúmero de afecciones neurológicas y motoras así como muchos síntomas mentales y de la personalidad, poco conocidos.

  El mismo Bönninghausen señala en uno de los textos más antiguos de Materia Medica que los pacientes Gelsemium sienten que van a perder sus sentidos, temen estar solos, sienten un peligro inminente o que pueden caerse en cualquier momento; son impacientes e irritables, con incapacidad de pensar o fijar su atención, como si estuvieran intoxicados. Pueden tenerle terror a los líquidos y desarrollar impulsos suicidas con deseos de saltar desde una altura, así como sentirse preocupados por los demás, llegando a tener la sensación de que alguien cercano está muy enfermo. Clarke, en su Enciclopedia, menciona todos los síntomas anteriores pero agrega algunos de sumo interés como la vivacidad, con descuido incluso, que precede un estado de depresión del espíritu; ideas desconectadas, donde no puede pensar en lo mismo por largo tiempo. Pérdida de memoria con cefalea. Deseo que lo dejen solo. Inconsciencia. Actúa como si estuviera loco, blandiendo al aire una espada imaginaria. Estupor, con incapacidad de abrir los ojos. Confusión con incapacidad de mover sus músculos, los cuales parecen no obedecerle. Temor de que pueda pasarle algo si se queda solo, precedido de fuertes impulsos de escribir o hablar. Cobardía. Noticias excitantes le causan diarrea; trastornos por miedo. Físicamente es un medicamento extraordinario en casos de vértigo, jaquecas severas e incluso migrañas, sobre todo cuando el dolor es occipital y se extiende hacia la frente.

  Sin embargo, este gran medicamento es mucho más profundo, más constitucional y mucho más complejo de lo que muchos consideran. Se asume que Gelsemium es uno de los tres grandes remedios indicados en la anticipación, junto con Argentum nitricum y Silicea. Lo cual es totalmente cierto. La anticipación de Argentum nitricum es más semejante al estrés que la mayoría de la gente sufre en la actualidad, con premura y gran nerviosismo acompañado de ansiedad: una anticipación inhibitoria y que alcanza cotas severas de patología, rozando verdaderos síndromes obsesivo-compulsivos. Silicea presenta una anticipación muchas veces integrada a la propia personalidad, presentándose más como una actitud planeadora, analítica y precavida. Gelsemium se considera el gran medicamento de la anticipación aguda, sobre todo aquella que tiende a somatizar: diarrea antes de un examen, temblor cuando se va a hablar en público o hacer alguna exposición. Sin embargo, Gelsemium también está indicado en anticipación en cantantes y oradores (Calvin Knerr), sólo compartido con Argentum nitricum; anticipación antes de ir con el médico o el dentista (como Phosphorus y Tuberculinum). Anticipación antes de cualquier prueba difícil*. La anticipación de Gelsemium, así como el nerviosismo, el miedo y la ansiedad, se caracterizan por ser obnubilantes y llenar al paciente de confusión y dificultad para pensar y tomar decisiones. Este es uno de los medicamentos por excelencia cuando se desea tener la mente tranquila y una actitud ecuánime ante cualquier situación complicada. Este es un medicamento extraordinario en casos donde hay más cobardía que miedo. Cuando el temor es sobrecogedor. El temor que el corazón dejará de latir a menor que el paciente continúe moviéndose* sigue siendo peculiar y único y es un claro símbolo de la ansiedad anticipatoria y el nerviosismo desbocado de estos individuos. Temor a ser herido en una situación traumática*. Diarrea por miedo (como Kali-p., Opium y Verat.). Miedo a morir estando acostado (compartido sólo con Lachesis y Moschus).

  Por otra parte, Gelsemium es un gran remedio para trabajar la valentía, partiendo de la noción de que valiente no es aquel que no tiene miedo sino la persona que conoce y enfrenta sus temores, lo cual el medicamento estimula desde la consciencia. Tanto Hering como Chowdhury mencionan el desamparo o desvalimiento que se agrava por esfuerzos mentales* que refleja el estado profundo de la psique de esta personalidad. Llanto si no le hablan continuamente*. Gelsemium no quitará jamás el miedo pero puede instar al individuo a ver las cosas de una manera más consciente y sosegada. Gelsemium, es a la par de Ignatia y Natrum muriaticum, uno de los medicamentos más psicosomáticos de la Materia Medica. Posee un sinnúmero de afecciones y dinámicas donde los síntomas físicos, incluso patologías severas y degenerativas, están íntimamente conectadas con situaciones emocionalmente profundamente instauradas y muchas veces a nivel totalmente inconsciente. Afecciones neurológicas y neuro-motoras, hipertensión, hipotensión o afecciones metabólicas o autoinmunes incluso, cuando están causadas por severas circunstancias reprimidas emocionales y afectivas pueden hallar solución.

  Gelsemium es un medicamento de suma utilidad en penas que ofuscan y apagan a las personas. Si Natrum muriaticum es el medicamento por antonomasia de las penas crónicas, Ignatia de las agudas y Phosphoric acid de las penas continuas y reiterativas, Gelsemium es el medicamento de aquellas personas que a partir de pérdidas y adversidades se tornan confundidos, dispersos, apáticos y muy callados, aparentemente tranquilos: hay una total incapacidad de reaccionar, no sólo de llorar o enojarse sino de reconocer conscientemente lo que está sucediendo. Verdaderos estados de shock con embotamiento. Gelsemium es el gran remedio de los trastornos por malas noticias, entendiendo éstas como una intrusión repentina y disruptiva al propio orden interior, como si situaciones externas invadieran e intoxicaran la propia vida.

  Un rasgo muy notable es la mejoría de sus síntomas mentales después de una micción abundante (sólo compartido y con menor valor con remedios como Cannabis indica, Hyosciamus, Mandragora y Stramonium, todos ellos con referentes fisiopatológicos de intoxicación), síntoma que en Gelsemium corrobora la naturaleza psicosomática del remedio al mostrar cómo una exoneración física muy simbólica de los sentimientos y afectos mejora afecciones tales como la ansiedad, el embotamiento, la estupefacción e incluso la tristeza (Eugenia, Hyosciamus, Mandragora). A nivel físico es el único medicamento con vértigo que mejora orinando*, así como la rigidez cervical*, la frialdad* o el temblor* que mejoran todos después de una micción profusa.
 

 
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