Boletín Homeopático


MAYO 2008

Thuja occidentalis
Por el Dr. Gilberto Quintero Ramírez

   Uno de los policrestos más antiguos y renombrados, Thuja –el sycósico por excelencia-, es a la vez uno de los menos empleados y de los más confundidos. No es azar que el adjetivo misterioso sea el que más se emplea para describir su carácter elusivo y su ambigua personalidad. Muchos homeópatas únicamente lo usan como específico de las verrugas y de los crecimientos titulares, lo cual es muy limitante e incluso peligroso. Sin embargo, este medicamento homeopático posee características únicas y notables que lo convierten en una herramienta de primera línea en la clínica.

   Este medicamento homeopático se ha convertido en la actualidad en uno de los más importantes en la práctica cotidiana porque su esencia y sintomatología tiene como origen la supresión, y muy especialmente la supresión de afecciones de la piel, así como de verrugas, enfermedades venéreas y todo tipo de patologías supurativas o exonerativas, lo cual es cada vez más común y corriente, con las consiguientes complicaciones dinámicas, muchas de ellas características de este medicamento.

   Thuja tiende a ser un individuo friolento y muy sensible a la humedad, tiene a tener más marcada su lateralidad izquierda, aunque si todos los demás síntomas estás presentes, puede tener también afecciones y males que se acentúan del lado derecho. De manera muy característica y distintiva, su transpiración que tiene a ser más marcada en las partes descubiertas, así como la mayoría de sus secreciones, suelen tener una consistencia aceitosa y un aroma dulzón desagradable. También es notable la mejoría de todos sus síntomas, sobre todo mentales y crónicos, durante las crisis agudas, sobre todo resfriados. Thuja es uno de los principales remedios de la vaccinosis (todos los trastornos a partir de una vacuna), junto con Silicea y Sulphur.

   Un sueño peculiar del remedio es el caer. Thuja sueña que se cae, lo cual le produce gran sobresalto, al grado de despertarlo. Duerme sobre el lado izquierdo. Cejas muy delgadas o con la mitad externa ausente. Coriza durante la defecación. Aversión, deseo o trastornos por comer cebollas. Micción bifurcada. Sinusitis crónica, con secreción retronasal. Y tendencia a toda clase de formaciones titulares: Callosidades, verrugas, condilomas, quistes, tumores, divertículos y neoplasias. Es de los principales medicamentos en las tumoraciones muy displásicas, aquellas que bordean el límite entre lo benigno y la malignidad neoplásica.

   A nivel de personalidad, la gente Thuja hace de todo un secreto, todo se guarda para si, por ello se encuentran entre las personas más difíciles de conocer y tratar. Muchos individuos Thuja son abiertamente desconfiados y hostiles, cuestionando cada pregunta que el homeópata les hace; otros son tan propios y circunspectos que dan muy poca información al aderezar todo lo que dicen con tanta reserva, prudencia y seriedad. Este afán de hacer de todo un secreto tiene como sustento una profunda y severa minusvalía, un sentimiento de culpa muy profundamente instaurado y una sensación de ser inadecuado, feo o desagradable. Morrison señala que estas personas pueden llegar a gastar mucho tiempo y dinero en perfeccionar su apariencia. Hay una gran necesidad de ser aceptados por el mundo (Bill Gray) porque tienen una gran falta de autoestima, una sensación de abandono y minusvalía. Se sienten desesperados por pertenecer y ser incluidos pero a la vez su sentimiento de inadecuación les genera mucha culpa. De ahí a que tiendan a guardarse todo.

   Estas personas suelen generar en los demás una sensación de desagrado o rechazo. Thuja es un individuo que puede ser o no físicamente desagradable, pero usualmente siempre hay algo en su conducta, en sus gestos y en su lenguaje no verbal que genera desconfianza en quienes le rodean. Vithoulkas refiere que probablemente “sea el único paciente desconfiado que genera desconfianza” en el terapeuta. Y no es que estos pacientes sean capaces de cometer atropellos extremos o trasgresiones espinosas y bizarras; es solo la potencialidad y la latencia de todo lo que se ha suprimido física y emocionalmente, y que busca ahora una salida en todo el tono vital del sujeto.

   Esta sensación de daño potencial que emana el paciente Thuja, es percibida en primera instancia por el mismo. De ahí su convicción que una vez conociéndolo, los demás lo van a rechazar.

   Así, también puede desarrollar depresiones muy crónicas a la vez que sutiles, se siente triste por estar al margen de los demás. Por no poder ser aceptado tal cómo es y verse obligado a esconder lo que él cree que es su verdadera naturaleza.

   Todos estos conflictos tienen raíces muy profundas, muchas veces relacionadas con la infancia más temprana del enfermo, en la cual suelen presentarse toda clase de abusos, violencia y descalificación hacia su persona. Thuja es el único medicamento en el Repertorio bajo el rubro “Aversión a su madre”, lo cual puede reflejar la historia de desamparo y daño que estos pacientes padecieron en sus primeros años de vida, al grado que con los años son incapaces de convivir o incluso ver a su madre. No necesariamente hay odio o resentimiento hacia ella, pero sí la sensación de extrema vulnerabilidad. Como Lycopodium, estos conflictos no resueltos con la madre, impedirán que el individuo pueda relacionarse de una manera fluida y fructífera con las mujeres en general, y en una instancia más amplia, con todos los seres humanos.

   Thuja está catalogado como uno de los medicamentos más obsesivos de toda la Materia Medica, junto con Argentum nitricum y Syphilinum. Las obsesiones de este remedio, que pueden con el tiempo desembocar en francas alucinaciones que lo conducen a una insania abierta y total, le causan muchos conflictos y lo desgastan, ya que su mente consciente e intelectual no puede contender ni controlar las fuertes ideas fijas y los impulsos extraordinarios que se generan en su interior: Que alguien lo sigue o lo observa, que tiene algo vivo en su interior, que salen voces de su abdomen, que está sometido a un poder sobrehumano, que es frágil o de cristal, que es de madera.

   Sueños característicos del remedio, además de que cae, son los sueños de guerra, de gente muerta, de culpa (que ha cometido un crimen), sueños de peligros si se acuesta sobre el lado izquierdo. Sueña que se muere, que se le quiebran los dientes, que tiene una polución, sueños ansiosos y perturbadores. Pesadillas.

   Llama también la atención, con respecto a la maternidad conflictuada, la multitud de síntomas físicos y mentales únicos que Thuja desarrolla después del parto: no puede contar, impulso de saltar por la venta, responde de manera irrelevante, aversión a la compañía, disposición a quedarse callada, presentimientos de muerte, etc.

   Thuja es profundo y exonerativo, pues tiene la capacidad de traer a la conciencia aquello que está sumergido en las aguas más profundas y atávicas de la condición humana personal. 

 
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